Kibuka Verdi

Caipirinha de sake

Con un poco de retraso (ya que estuvimos el 7 de Agosto) llega otra de nuestras críticas muy humildes y personales a uno de los restaurantes japoneses de Barcelona. En este caso os queremos hablar de Kibuka Verdi, especifico Verdi porqué de los dos que hay, es el que está orientado a grupos inferiores a cinco personas.

Para la visita de esa semana contamos con la compañía de nuestro amigo Samuel Campos (aka SopMacsl), otro enfermo de la comida japonesa y especialmente del Sushi.

Para mi, esta era la segunda vez que pisaba el local y me gustó muchísimo más que la anterior. La primera vez lo visité de noche y al no ser un local demasiado grande, hizo que me sintiera bastante agobiado y algo claustrofóbico. En cambio esta vez, siendo de día, la claraboya central del local dejaba entrar una luz muy agradable que ayudaba a estar mucho más cómodo.

Pasemos pues a la comida, donde veréis que todo lo que pedimos fueron makis y es que si por algo se diferencia Kibuka de otros japoneses es por sus makis especiales.

- Rainbow uramaki: ocho piezas de maki con diferentes tipos de pescado encima, relleno de pepino, aguacate, cangrejo natural, mayonesa y masago. El menos recomendable de los que probamos aunque para nada malo.

- Ebi tempura uramaki: ocho piezas de maki recubierto de crujiente y huevos de pescado, relleno de tempura de langostino, aguacate y mayonesa. Delicioso, los makis con tempura me pierden.

- Guacamole uramaki: de nuevo y como en casi todos, ocho piezas de maki relleno de ceviche y recubierto de guacamole. Para los amantes de guacamole una delicia, para los no tanto (como yo) buenísimo. Solamente llevo tres makis y se me terminan los adjetivos.

- Tataki uramaki: maki recubierto de tataki de atún, aguacate y sésamo. Relleno de tempura de langostino, mayonesa y gobo, con salsa ponso. Para mi el segundo mejor maki de los que pudimos comer.

- Hot Philadelphia Roll: en mayúsculas pongo cada una de las palabras que hacen su nombre, desde mi punto de vista, el mejor. Desde el de los demás, creo que también, repetimos únicamente de este. Seis piezas de maki rebozado y frito, relleno de salmón, aguacate, cebolla y queso Philadelphia con salsa ponzu. En dos palabras: IM-PRESIONANTE.

- Spicy salmó-uramaki: makis de salmón, cebolla tierna, mayonesa, tabasco y lima. Muy muy bueno también.

- Menta uramaki: maki con salmón, aguacate con salsa tártara japonesa y menta. Sorprendente, esa sería la palabra, a mi personalmente no me gusta demasiado el sabor de la menta pero, de lo suave que era, le daba un toque delicioso.

- Thai uramaki: el maki que creó más controversia, recubierto de crujiente y salsa curry verde picante, relleno de tempura de langostino, calabacín y espinacas.  La salsa gustó a unos y no gustó nada a otros, si no te gusta el sabor de las verduras hervidas, no lo pidas.

- Spicy Tuna-uramaki: maki de atún picante, cangrejo natural, aguacate y cebolla caramelizada. Riquísima combinación del atún picante y la cebolla, muy recomendado de nuevo.

- Foie maki: el menos tradicional dentro de los no demasiado tradicionales makis hasta ahora descritos. Ocho piezas de maki relleno de foie con sal gruesa encima. Este tardan en servirlo un poquito más ya que se sirve caliente y cuando lo traen a la mesa es para que se coma al momento. Desde mi punto de vista, muy muy rico.

En cuanto a los postres, no pedimos nada, pero los compañeros se acabaron pidiendo una Caipirinha de Sake cada uno para terminar la comida. Hay que decir que además de sushi bar es un restaurante donde hacen cócteles varios con toque japonés.

En resumen, local pequeñito pero acogedor de día, servicio justito y comida muy muy rica. Un lugar donde seguro, acabaremos de nuevo.

Kibuka Verdi

C/ Verdi, 64. 08012 Barcelona
934159217. Web (aceptan reservas online).
Precio (5 personas): 132,10€

Sushi Ya

Rainbow roll + nigiris varios
Todo esto empezó los viernes (de ahí el nombre del blog), pero lo cierto es que desde que empezamos con las visitas oficiales no habíamos podido hacer un Friday&Sushi propiamente dicho… hasta el viernes pasado, que después de una tarde en Barcelona decidimos aprovechar y quedarnos a cenar.

Se nos ocurrió volver (las dos Cristinas y Toni hicimos una avanzadilla hace meses) a un pequeño restaurante perdido en una callejuela del barrio Gótico. Un local con decoración sencilla (recuerda a una taberna), 5 o 6 mesas pequeñas y una mesa grande para 6-8 personas (que puedes compartir con perfectos desconocidos si no la llenas toda), y con platos típicos y otros no tanto. Ahora entramos en detalle.

Para compartir, pedimos un rainbow roll (en la foto, en la parte inferior), que nos gustó mucho la otra vez que fuimos. Muy bueno, y aunque por dentro todas las piezas son iguales (cangrejo y aguacate), al estar cubiertas por diferentes ingredientes tienes para todos los gustos. También compartimos un hotebiten roll, con tempura de langostino (como ya dijimos una vez, apuesta segura), aguacate y salsa picante. Impresionante.

Luego pretendíamos pedir un plato cada uno, pero era todo tan apetecible y tan barato que acabamos pidiendo dos (cada uno, sí):
- Toni se decidió por nigiris (de anguila y de atún, aparecen en la foto superior), buenos pero nada del otro mundo.
- Salva pidió nigiris de ikura (huevas de salmón, también en la foto superior con los de Toni, los juntaron en el mismo plato) y takoyakis (bolas de pulpo; a esto me refería con lo de platos no tan típicos, es el primer restaurante de Barcelona donde me los encuentro), estaban ricos aunque hay que decir que es un plato contundente, es preferible compartirlo porque 5 bolas son muy pesadas.
- Cris (Malegrya) optó por gyozas (no son las típicas gyozas hervidas y fritas por un lado, sino que son completamente fritas), con un sabor y textura distinto al habitual pero bueno, y makis de atún, normales.
- Yo también pedí makis de atún (en la foto aparecen las 6 piezas de Cris y las 6 mías) y kakiage (tempura de verduras), muy buena.

Del sushi en general, cabe destacar el arroz, con la textura perfecta: suficientemente consistente para que no se te deshaga en la mano, y no tanto como para llenarte enseguida.

Aunque no los hayamos pedido esta vez, también recomendamos los donburi (platos con arroz en el fondo e ingredientes encima: katsudon, tendon, oyakodon…), llenan bastante pero están muy ricos. Y los yakisoba tienen muy buena pinta, algún día me los pediré.

Y lo mejor de todo esto es que a pesar de pedir dos platos para compartir y dos por cabeza (es cierto que algunos eran más bien tapas, pero en general eran raciones bastante completas, y en el caso de los takoyaki y las gyozas, muy generosas), la cuenta no llegó a 15€ por persona.

Sólo tiene un defecto, y es que no aceptan reservas. No obstante, el camarero fue muy agradable cuando intentamos reservar para un grupo relativamente grande, en lugar de negarse (supongo que para ellos es más rentable varios grupos pequeños que cenen rápido que uno grande, que las cenas con mucha gente suelen alargarse más) nos aconsejó a qué hora ir para poder pillar sitio.

Si te apasiona la comida japonesa, es un sitio que debes probar. Desde luego, entra dentro de nuestro top de favoritos. Algún día lo publicaremos ;)

Actualización 15.08.2010: el sábado pasado llevamos a unos cuantos amigos a cenar al Sushi Ya, ya que nos había gustado tanto. Fue todo un éxito, la gente salió encantada y volvimos a pagar poquísimo. No hicimos fotos de todo así que no haremos un nuevo post, pero añado aquí un comentario sobre los nuevos platos que probamos: Toni pidió los yakisoba, buenos pero no especialmente destacables; Salva un arroz con curry, también bueno pero no excepcional; y Cris y yo compartimos con Samuel (nuestro invitado especial, pero de esto ya hablará Toni en su post, ya que ese día comimos y cenamos japonés) 3 platos de makis, 2 repetidos (hotebiten y rainbow) y el spicy tuna, muuuy ricos.

Sushi Ya
Carrer d’En Quintana 4. 08002 Barcelona. (nota: en Google Maps poned “Quitana”, debería saliros cerca de Metro Liceu)
934127249 (aunque no aceptan reservas).
Precio (4 personas): 53,40€.