Komomoto

Papeles por todas partes
El verano y el calor no nos quitan las ganas de hacer Friday&Sushi. Y cualquier excusa es buena para descubrir nuevos restaurantes y poder compartirlo con vosotros, sobre todo, para poder disfrutar de su comida!!

Hoy hablaremos de la taberna japonesa-peruana, Komomoto. Un restaurante en el que podemos encontrar comida japonesa tradicional y el estilo de los japoneses emigrados a Perú. Nos estuvimos informando un poco por Internet antes de ir, ya que al ser del grupo tragaluz no teníamos muy buena referencias, pero nos decidimos a probarlo.

El ambiente del restaurante nos gustó mucho, especialmente la decoración. Había una pared dónde podías colgar lo que quisieras, fotos, artículos, dibujos, personalmente me encantó. Por lo que respecta al ruido había poca gente y eso hizo que estuviésemos muy tranquilos.

Las mesas son de 8 comensales, mesas grandes con un jarrón de palillos en medio que te los cogías tu mismo. Los salvamanteles, todos diferentes, te hacían una pincelada de la historia de los emigrantes japoneses a Perú, muy interesante mientras esperas tu plato.

La carta no es muy variada y te la presentan en un trozo de madera con un papel pillado por chinchetas, una idea bastante original aunque poco práctica, de cuatro que éramos sólo nos repartieron dos y la carta pesaba un poco.

Nos pedimos un Sushi Combi para compartir que contenía 17 piezas, sinceramente no creo que el fuerte de Komomoto sea el sushi. La pinta que tenía no te daba buena sensación, le daremos un regular. Y unas Gyozas de carne, también para compartir, bastante normalitas.

Un Ceviche, uno de los platos estrella, cangrejo, langostino, perca, pimientos y maíz bañados en jugo de lima y acompañados de patacones. Estaba realmente rico.

Un Komoburger, una hamburguesa de ternera con guacamole, mayonesa de chipotle, pan tostado, brotes de soja y queso, servida con patatas fritas. Tenía muy buena pinta y sabía mejor. Era aparatosa de comer por la cantidad de guacamole que te ponen pero muy recomendable.

Dos Yakisoba, bastante normalitos. Estaban buenos pero nada especial.

Y por último de postre, un mochi de nata y fresa y una tarta de chocolate con curry, muy ricos aunque la tarta no sabía mucho a curry.

Se podría decir que Komomoto es un restaurante que si estás por la zona del Born y no sabes dónde ir pues está bien, pero no lo pondría en mi lista de japoneses preferidos. Por último destacar que el servicio me pareció horrible, no se preocupaban de poner el plato a la persona que le tocaba y muy poco atentos.

Komomoto
C/Princesa, 35. 08003 Barcelona
933152504, web.
Precio (4 personas): 94,20€